132016may
La importancia del descanso en la tercera edad

La importancia del descanso en la tercera edad

Por lo general, con el paso de los años, las horas de sueño necesarias se van reduciendo. Se han hecho varios estudios científicos sobre este hecho y, todo parece indicar, que las personas de la tercera edad no necesitan tantas horas de sueño como los jóvenes para tener un descanso adecuado. Es una realidad, constatada, que nuestros mayores no duermen tanto como en etapas anteriores de su vida. Sin embargo, como uno de los centros para mayores en Valencia nos hacemos eco de la investigación más reciente, realizada por la Universidad de Toronto, que señala que la fragmentación del sueño en personas mayores puede desencadenar diferentes patologías, como la arterioesclerosis u otro tipo de accidentes cerebro-vasculares.

Estas lesiones cerebrales resultan, potencialmente peligrosas, para este colectivo. Pero, además, contribuyen al deterioro cognitivo y motor crónico que puede ir desencadenándose de forma progresiva. Entre los principales avances de este estudio podemos destacar que monitorizar el sueño de los mayores, nos permitiría detectar a aquellas personas en riesgo de sufrir un infarto cerebral.

Desde Residencia El Mas queremos poner de manifiesto que existen otros factores que incrementan los riesgos cardio-vasculares para las personas mayores, como es el caso del tabaquismo, la diabetes, la hipertensión o padecer otros problemas mentales como la depresión. Sin embargo, según el estudio, el hecho de despertarse varias veces en una hora, fenómeno que se conoce como fragmentación del sueño, incrementa el riesgo de contar con daños en las arterias cerebrales.

En cualquier caso, este estudio es una primera toma de contacto y los expertos señalan que deberían realizarse nuevas investigaciones que nos permitir a determinar si el daño en los vasos sanguíneos cerebrales es la causa de la fragmentación del sueño o, si por el contrario, es una consecuencia del mismo.

Lo que sí queda claro, tras este estudio de la universidad canadiense, es que las interrupciones del sueño pueden provocar falta de riego sanguíneo al cerebro. Lo que podría producirse a la inversa, es decir, que la mala circulación de la sangre en esta parte de nuestro organismo origina el sueño fragmentado. La incógnita que se plantea es que ambas cuestiones puedan derivar de otro factor de riesgo subyacente.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *